Dejamos Furnazinhas y ponemos rumbo al norte en un itinerario que se adentra en un accidentado paisaje, con descampados, pastos, extensos jarales y algunas huertas aún trabajadas por los lugareños. El relieve es accidentado y lo cruzan varios cursos de agua, de pequeña dimensión. Nos encontraremos con pequeños núcleos de población, algunos prácticamente deshabitados, como es el caso de Monte Novo, junto a la carretera nacional, una de las poblaciones, por cierto, más elevadas de la zona (215 m.). Llegamos a Monte das Preguiças, donde existe un pequeño embalse y un excelente punto de observación de la región, Malfrades, en donde también podremos encontrar algunas casas tradicionales y, finalmente, Vaqueiros, sede de freguesía.
Dejamos Furnazinhas y ponemos rumbo al norte en un itinerario que se adentra en un accidentado paisaje, con descampados, pastos, extensos jarales y algunas huertas aún trabajadas por los lugareños. El relieve es accidentado y lo cruzan varios cursos de agua, de pequeña dimensión. Nos encontraremos con pequeños núcleos de población, algunos prácticamente deshabitados, como es el caso de Monte Novo, junto a la carretera nacional, una de las poblaciones, por cierto, más elevadas de la zona (215 m.). Llegamos a Monte das Preguiças, donde existe un pequeño embalse y un excelente punto de observación de la región, Malfrades, en donde también podremos encontrar algunas casas tradicionales y, finalmente, Vaqueiros, sede de freguesía.