En la larga avenida que rememora la grandiosa epopeya liderada por el Infante D. Henrique, nos dirigimos al campo de golf de Boavista, desde donde disfrutaremos de sus espectaculares vistas sobre la Playa de Porto de Mós. Atraídos por la incomparable belleza de la Playa de la Luz y de Burgau, trazamos nuestras próximas pedaladas en dirección al interior, cruzando la EN 125, hasta llegar a Almádena, que rivaliza por la belleza de su paisaje con la singular aldea de Barão de São João. Desde esta población en la que predomina el caserío blanco coronado por las tradicionales chimeneas del Algarve, emprendemos la subida Portelas y Odiáxere, hasta llegar al extenso arenal de Meia Praia. El paseo termina en la Marina de Lagos, desde donde divisamos la impresionante muralla de ciudad.
En la larga avenida que rememora la grandiosa epopeya liderada por el Infante D. Henrique, nos dirigimos al campo de golf de Boavista, desde donde disfrutaremos de sus espectaculares vistas sobre la Playa de Porto de Mós. Atraídos por la incomparable belleza de la Playa de la Luz y de Burgau, trazamos nuestras próximas pedaladas en dirección al interior, cruzando la EN 125, hasta llegar a Almádena, que rivaliza por la belleza de su paisaje con la singular aldea de Barão de São João. Desde esta población en la que predomina el caserío blanco coronado por las tradicionales chimeneas del Algarve, emprendemos la subida Portelas y Odiáxere, hasta llegar al extenso arenal de Meia Praia. El paseo termina en la Marina de Lagos, desde donde divisamos la impresionante muralla de ciudad.