En la capital de la región, ciudad en la que los encantos de lo urbano y de lo rural se dan la mano ante el escenario natural de la paradisíaca Ria Formosa, damos inicio a un recorrido por las míticas carreteras de la sierra algarvía. A lo largo de un trayecto caracterizado por el incesante sube y baja, recorremos varios kilómetros de asfalto rodeado por los magníficos paisajes del interior, como la histórica EN 2, una de las vías más antiguas de Portugal. Atravesando la Sierra de Caldeirão, ponemos a prueba nuestra fuerza y resistencia con las subidas a Bordeira, Cruz da Assumada, Barranco do Velho y Feiteira y aprovechamos la oportunidad de familiarizarnos con las curiosas tradiciones que conservan poblaciones como Ameixial, Cortelha, Cachopo y Martim Longo.
En la capital de la región, ciudad en la que los encantos de lo urbano y de lo rural se dan la mano ante el escenario natural de la paradisíaca Ria Formosa, damos inicio a un recorrido por las míticas carreteras de la sierra algarvía. A lo largo de un trayecto caracterizado por el incesante sube y baja, recorremos varios kilómetros de asfalto rodeado por los magníficos paisajes del interior, como la histórica EN 2, una de las vías más antiguas de Portugal. Atravesando la Sierra de Caldeirão, ponemos a prueba nuestra fuerza y resistencia con las subidas a Bordeira, Cruz da Assumada, Barranco do Velho y Feiteira y aprovechamos la oportunidad de familiarizarnos con las curiosas tradiciones que conservan poblaciones como Ameixial, Cortelha, Cachopo y Martim Longo.